Kite Wars Ultimate Tournament – Capítulo 13: Torneo (Parte 2)

Kaito, Ai y Hayato estaban sentados en una de las mesas del Kite Shop. Ai no podía contener la emoción de tener su primer duelo, y Hayato nervioso, blanco, sin poder apenas probar un bocado del almuerzo que había preparado la mamá de Kaito. Y Kaito… Bueno, Kaito no había pronunciado ni una palabra desde que terminó la ceremonia de inauguración del Ultimate Tournament.

-Kaito… -preguntó nuevamente Ai al ver a su amigo bastante cabizbajo. -¿Te encuentras bien?

-Sí… -respondió Kaito sin siquiera voltear la mirada hacia Ai. -Solo… pensaba en algo.

-¿En qué cosa?

-En que… estamos aquí… de repente… sin siquiera esperarlo… Sin siquiera pensar que lo lograríamos…

-Pero lo logramos. -le dijo Ai. -Yo pensaba en renunciar, pero seguí porque sabía que este era tu sueño y que te lo arruinaría si me salía del equipo por culpa del reglamento.

-Supongo que es cierto… -dijo Hayato, por fin intentando clavar un palillo a su comida. -El que estemos aquí es gracias a ti, Kaito. Ahora que lo pienso, no me importa perder mi próximo duelo, el solo hecho de haber llegado al Ultimate Tournament y estar con ustedes es lo que me reconforta.

-Gracias a mí… -repitió Kaito en voz baja. -No sé si es gracias a mí…

-¡Hayato Asano y Jack Morrison, favor de presentarse en el escenario! -se logró escuchar desde uno de los altavoces colocados en la Kite Shop.

-Creo que es hora de mi destino. -respondió Hayato tomando su cometa enfilándose hacia la salida de la Kite Shop. -Chicos, deséenme suerte.

-¡Suerte, Hayato! -gritó Ai.

Kaito no dijo nada, ni siquiera volteó a ver a Hayato antes de irse.

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-¡Damas y caballeros, es hora de iniciar el primer duelo del Ultimate Tournament! -gritó Nito, con la efusión de siempre. -¡El primer duelo de la primera ronda será entre el participante Hayato Asano de los “Sun Kiters”, contra el invitado especial de Estados Unidos, Jack Morrison!

Las ovaciones no se hicieron esperar hacia Jack, pero hacia Hayato muy pocos hicieron siquiera un aplauso.

-¿Tanta mala estima nos tienen? -se preguntó Ai, quien miraba el evento desde la tele de la tienda.

-Oye, mocoso. -dijo Jack con un extraño acento. -¿No quieres irte a casa mejor?

Hayato no respondió nada. “Concéntrate”, decía para sí mismo.

-¡Entonces coloquen sus cometas en la arena y los Kite Cores en el tablero! -gritó Nito. -Recuerden que la primera ronda eliminatoria tiene un límite de tiempo de 25 minutos, pero si uno de los dos cometas no puede continuar, el duelo se dará por terminado.

-Estás muy pálido. -dijo Jack en un tono burlón. -¿Estás seguro de que deberías estar aquí?

Hayato no dijo nada, trataba de mostrarse tranquilo y sereno, pero la palidez en su rostro lo delataba. Estaba frente a un campeón internacional, alguien que llevaba varios años de experiencia, contra él que solo llevaba unos meses jugando.

-¡Entonces…! -gritó Nito, poco antes de interrumpir el inicio de la pelea. -Oye, Jack, ¿no crees que deberías mirar hacia la arena en vez de coquetear con esa chica?

-Espérate un momento… -dijo Jack. -¿Sabes preciosa? Puedo llevarte a pasear un día a Central Park, pilotear un cometa y disfrutar del paisaje.

 -No me interesan los Kiters. -respondió la chica. -Solo estoy aquí para acompañar a mi hermanito.

-¡Pues nos vamos los tres, yo pago los pasajes!

-En fin… -contestó Nito. – ¡Comencemos con el duelo!

Jack comenzó a pilotear su cometa, sin siquiera voltear hacia la arena.

-Esta es mi técnica especial “Sin Ojos”, ya verás señorita que en 5 minutos acabaré con…

-¡El cometa de Jack no puede continuar, Hayato Asano es el ganador! -gritó Nito interrumpiendo el cortejo de Jack.

-¡¿Qué?! -gritó aterrado Jack al voltear a ver a la arena y notar que su cometa estaba completamente destrozado.

-¿Gané? -preguntó Hayato totalmente estupefacto.

¿Pero cómo había ganado Hayato y cómo fue que el cometa de Jack estaba totalmente destrozado? Al momento de iniciar la pelea, solo bastó un roce del cometa de Hayato para que el cometa de Jack perdiera la trayectoria, se elevara al techo, golpeara una lámpara y perdiera el control cayendo de inmediato al suelo.

-¡Esto es increíble! -gritó Nito mientras se acomodaba el apuntador. -¡La duración de este duelo fue de 5 segundos! ¡Es el duelo más corto en la historia del Ultimate Tournament! ¡El récord hasta antes de este torneo lo poseía el desaparecido Ryuusei Ichinose con 10 segundos!

El público estaba con la boca abierta, era increíble que un novato le hubiera ganado a un campeón profesional extranjero, ¿o a lo mejor era porque un profesional extranjero tenía el nivel más bajo de Kiter que habían visto en sus vidas?

Ryuusei, desde el mostrador de la Kite Shop, no hacía más que reprimir su llanto e intentar maldecir a Hayato por su hazaña.

-¡Kaito, Ai, lo logré! -gritó Hayato regresando a la mesa de los “Sun Kiters”. -¡Lo logré!

-Me alegro por ti, Hayato. -respondió Ai.

-Que bien. -dijo Kaito en voz baja.

-Kaito, ¿por qué no te emocionas por esto? -preguntó Ai molesta al ver la actitud de su amigo.

-¿Por qué? -respondió Kaito muy molesto. -Porque se nota que Jack no tenía el nivel que debe tener un Kiter del Ultimate Tournament. No puedo celebrar algo así.

Hayato se sintió muy mal por las palabras de Kaito. No esperaba que su amigo lo tratara de esa forma.

-¿Por qué dices eso, Kaito? -gritó Ai. -¡Somos amigos, estamos juntos en esto!

-¡No estamos juntos en esto! -gritó de nuevo Kaito. -¡Desde que entramos somos rivales, y ni siquiera así podemos mostrar el nivel que se supone debemos tener!

-¿Pero qué te pasa, Kaito? -gritó Ai molesta al ver cómo reaccionaba Kaito. -¿No querías estar en el Ultimate Tournament? ¡Pues ya estamos aquí! ¡Este era tu sueño, no puedo creer que ahora estés renegando de todo el esfuerzo que hicimos para llegar!

-¿Esfuerzo? -respondió Kaito. -¡El equipo de Karen hizo más esfuerzo que nosotros! ¡Incluso esos otros sujetos clasificaron antes que nosotros! ¡Lo nuestro no fue esfuerzo, estoy seguro que fue una palanca! Si mi padre no fuera el jefe de investigación de Kite Incorporated, estoy seguro que no estaríamos aquí.

Kaito se levantó de su asiento y salió de la Kite Shop del Estadio. Ni siquiera saludó a Ryuusei o a Karen, quienes estaban en otra mesa más lejos que ellos, tampoco se despidió de Ai y ni siquiera le dio ánimos para la siguiente pelea.

-Ai Ikeda, Shou Endo, se les solicita presentarse en la arena para su duelo. -respondió el altavoz de la tienda.

-Tú puedes, Ai. -le dijo Hayato, tratando de calmar las aguas de lo que vivía el equipo.

-Gracias, Hayato.

En la arena estaban Ai y Shou. Ai se veía un tanto preocupada, no por enfrentarse a su enemigo, sino por lo que había mencionado Kaito.

-Oye niña, será mejor que te concentres en el duelo, porque no he venido a jugar. -respondió Shou, mientras se acomodaba sus lentes con el gesto de antes.

-¡Entonces coloquen sus cometas en la arena y los Kite Cores en el tablero! -gritó Nito. -Recuerden que la primera ronda eliminatoria tiene un límite de tiempo de 25 minutos, pero si uno de los dos cometas no puede continuar, el duelo se dará por terminado.

Ambos contrincantes colocaron sus cometas en cada lado de la arena, y sus Kite Cores en el tablero. El cometa de Shou estaba pulcro como su vestimenta, en un blanco tan pulido que llegaba a reflejar los reflectores del escenario, mientras que el de Ai era una carcacha a su lado. Shou solo atinó a burlarse del “mal” estado del cometa de Ai.

-¿Vas a vencerme con eso? -preguntó Shou. -Buena suerte.

-Claro que lo haré. -dijo Ai tratando de retar a su oponente.

-¡Entonces que comience el duelo! -gritó Nito, sonando la campana para comenzar el duelo.

Apenas alzaron sus cometas, Shou comenzó a atacar a Ai, dio repetidos ataques desde la derecha, la izquierda, de arriba y de abajo. Ai no podía siquiera esquivar sus golpes.

-No creas que, porque eres una chica, seré suave contigo. -respondió Shou.

-¡Es hábil! -pensó Ai. -¿Cómo podré atacarlo?

Hayato, quien estaba en su mesa de la Kite Shop, al ver cómo Ai luchaba para intentar sobrevivir, vio algo que le llamó la atención, por lo que salió corriendo de la tienda hacia las gradas. Ahí, frente a Ai, gritó:

-¡Ai, esa cubierta es nueva! ¡Está tan impecable que ni siquiera la ha utilizado!

“Es verdad”, pensó Ai. “A cualquier Kiter le sería difícil utilizar una cubierta tan nueva”. Aun si los modelos son iguales, cada cubierta suele tener diferencias en su fabricación. Incluso si hubiera usado ese modelo de cubierta en alguna otra ocasión, al ver cómo la montaba directo a su cometa sin siquiera calibrarla…

-Eso es… -dijo Ai.

Apenas logró ver un hueco en el cual escabullirse, Ai aplicó su técnica de ser perseguida. “Espero que funcione mi idea”, pensó Ai.

-Conozco esa técnica de escabullirte. -respondió Shou. -Me cansarás hasta que no pueda seguir, no creas que caeré en ese truco.

Pero Ai era más inteligente de lo que creía Shou. Al contrario, Ai bajó la velocidad de su cometa para tratar de atraer la atención de Shou. Cuando Shou creyó que ya tenía cerca a Ai, ella hizo que su cometa diera la vuelta hacia arriba, acto seguido rozó un alerón del cometa de Shou, haciendo que este se desestabilizara con mucha facilidad.

“Lo tengo”, se dijo a sí misma Ai. Shou por su parte trataba de controlar su cometa, pero la desestabilización era tanta que luchaba para no caer al suelo. Ai dio la vuelta a su cometa y, aprovechando que el cometa de Shou se iba en picada, golpearlo en sentido contrario hacia arriba, haciendo que Shou se desesperara más y más. En esa maniobra, y de la enorme fuerza que aplicó, rompió el timón de su estadio, algo totalmente inaudito en la historia del Ultimate Tournament.

-¡¿Qué?! -gritó Shou al ver que su timón se había roto, haciendo que su cometa irremediablemente se estrellara en el suelo.

-¡El cometa de Shou no puede continuar, Ai Ikeda es la ganadora! -gritó Nito al ver el timón destrozado de Shou.

-La cubierta de tu cometa es tan nueva que ni siquiera tuviste tiempo de probarla antes del torneo. -respondió Ai. -No tuviste tiempo de acostumbrarte a ella.

-Es… es verdad… -dijo Shou con la cabeza baja. -Ese niño te lo dijo, ¿verdad?

-Somos equipo y nos apoyamos los unos a los otros… -mencionó Ai, pero luego recordó a Kaito enojado y desapareciendo del Estadio Principal. -A pesar de todo, nos apoyamos…

Ai abandonó la arena, se dirigió a la Kite Shop junto con Hayato y se fueron a sus recámaras del hotel en el que todos los participantes se estaban hospedando. En todo ese trayecto no mencionaron ninguna palabra, los gritos y regaños de Kaito los tenían con el ánimo más bajo que de costumbre.

———————-

Había caído la noche y los chicos no sabían nada de Kaito. No querían hablarle a su padre para no preocuparlo, él estaba ocupado en Kite Inc. Tampoco podían hablar con Ryuusei directamente si no era a través de Karen. Ambos estaban reunidos en la habitación de Hayato puesto que Kaito no contestaba a las llamadas.

-Kaito está mal… -dijo Ai tratando de romper el hielo.

-¿Qué hacemos? -preguntó Hayato. -¿Y si mañana no se presenta a su duelo?

-No creo que haga algo así. -respondió Ai, preocupada por el futuro del equipo. -Este era su sueño, lo sé porque lo conozco desde hace mucho, nunca dejó de hablar del Ultimate Tournament, y ahora… No, no abandonaría este sueño.

-Hayato, Ai, Kaito, ¿están ahí? -gritó una voz de mujer desde afuera de la habitación.

Hayato fue a abrir la puerta de su habitación. Era Karen y junto a ella Ryuusei.

-¿Qué pasa? -preguntó Ryuusei. -¿Llegamos tarde para ir a cenar?

-Es Kaito… -respondió Hayato invitando a pasar a los chicos a su habitación. -Después de terminar mi duelo desapareció y… está en su habitación porque lo vi desde la cerradura, pero no quiere hablar con nosotros.

-¿Tiene algo que ver con lo que pasó en la ceremonia de inauguración? -preguntó Karen. -No pensé que lo llegara a afectar tanto.

-Cree que solo estamos aquí por ayuda de su padre. -respondió Ai.

-¿Pero qué… clase de tontería más grande es esa? -preguntó Ryuusei. -¿Acaso no vio cuando su equipo clasificó limpiamente?

-Eso le traté de decir, pero… -respondió Hayato tratando de desenredar el nudo en su garganta. -Dice que Jack no era rival para nadie del torneo y que mi victoria fue patética.

-En parte tiene razón. -dijo Karen. -Para ser considerado un campeón extranjero, Jack no tenía las habilidades de un principiante siquiera. Pero el consejo que le diste a Ai le dio la victoria, así que tu victoria no fue patética.

-Aunque es cuestionable el récord que rompiste. -dijo Ryuusei en tono de broma. -Creo que tenemos que hablar con Kaito.

-¿Y qué hacemos? -preguntó Ai.

-Lo que propondré podría sonar un poco ilegal, pero podríamos entrar a la habitación de Kaito desde la ventana.

-¿Qué? -preguntó Hayato. -¿Pero cómo sería posible?

Ryuusei solo atinó a lanzar una ligera sonrisa a Hayato, haciendo que este último captara sin siquiera mediar palabras.

-Ya veo… -dijo Hayato.

-¿Puedo ir contigo, Ryuusei? -preguntó Ai. -Soy su amiga de hace muchos años, quiero escucharlo de él… Qué es lo que realmente quiere.

-Está bien. -dijo Ryuusei, abriendo la ventana de la habitación de Hayato. -Solo sostente fuerte de mi espalda.

Ai lo hizo, y apenas se sostuvo fuerte de Ryuusei, ambos desaparecieron del balcón de la habitación de Hayato, dirigiéndose inmediatamente a la de Kaito. Ai vio a Kaito como si tratara de empacar sus maletas, lo que la preocupó y por mucho, sin pensarlo fue a la ventana de Kaito y golpeó con fuerza. Kaito no podría ignorarla. Y así fue, apenas Kaito escuchó los golpes en su ventana, se sorprendió a ver a Ryuusei y a Ai allí, por lo que se fue a su balcón y les abrió la ventana para que pudieran entrar. Apenas lo hizo, y Ai fue directo hacia Kaito y le dio una cachetada tremendamente fuerte, tanto que hasta Ryuusei se quedó pálido de lo que estaba viendo.

-¿Qué estás haciendo con esas maletas? -le gritó Ai.

-Ya te imaginarás que me voy del Ultimate Tournament, -le dijo Kaito. -no participaré en el duelo de mañana.

-¿Me estás diciendo que vas a renunciar a tus sueños? -gritó Ai a punto de llorar. -Perdí la cuenta de la cantidad de veces que me dijiste que entrar al Ultimate Tournament y ser un campeón era tu sueño, ¿y ahora te quieres ir sin siquiera intentarlo?

-El público sabe bien que somos un fraude, Ai. -respondió Kaito. -Ellos lo saben, solo estamos aquí gracias a mi padre. De no ser por él, tal vez nuestras vidas transcurrirían con total normalidad.

-Ni siquiera viste el esfuerzo que hizo Ai para ganar, ¿y todavía dices que son un fraude? -preguntó Ryuusei tratando de cortar el diálogo de ambos.

-¿Ganaste? -preguntó Kaito asombrado de escuchar lo que decía Ryuusei. Ai asentó con la cabeza.

-Pero yo… -dijo Kaito, todavía con un nudo en la garganta. -Yo no puedo…

-Tú eres el mejor Kiter de los tres. -le dijo Ai. -Estoy segura de que mañana ganarás.

-¡No puedo! -gritó Kaito a punto de estallar del llanto. -¡La gente de las gradas diciendo cómo somos un fraude, que no merecemos estar ahí, saben lo de mi padre, saben que…!

-Pero están equivocados. Puedes ir mañana a tu duelo, pelear, ganar y callarles la boca a todos ellos que no confían en ti. -respondió Ryuusei interrumpiendo los gritos de Kaito. -De lo contrario puedes irte en silencio ahora mismo y demostrarles que ellos tienen razón, que eres un fraude y que no mereces estar aquí. Kaito, tu equipo y tú llegaron aquí por sus propios méritos, no dejes que nadie te diga que no lo vales.

Kaito lanzó un llanto ahogado, instintivamente se aferró a Ryuusei, esperando que alguien lo consolara. Ryuusei no dijo nada y solo lo rodeó con sus brazos, sabía que eso era lo que necesitaba en este momento.

-Tu padre ha estado ocupado el día de hoy, pero me dijo que mañana irá y estará en primera fila apoyándote en tu pelea. -respondió Ryuusei.

-Es verdad… -respondió Kaito tratando de recuperar la compostura. -Estoy aquí no por ayuda de mi padre, sino gracias a él… Las veces que luchamos para rescatarlo de Maruyama… De no ser por él ni siquiera lo habría intentado… Perdón por lo que te dije en la Kite Shop, Ai.

-No pasa nada, somos amigos. -respondió Ai.

Kaito pateó su maleta sacando toda la ropa que había acomodado cuidadosamente.

-Ryuusei, Ai, mañana iré a ese duelo, y no solo pelearé, también ganaré.

-Así se habla, Kaito. -le dijo Ai.

-Ya que arreglamos esto, ¿no creen que ya hace hambre? -preguntó Ryuusei. -Las Amazon Kiters y nosotros podemos ir a cenar. Están esperando en la habitación de Hayato.

Gargadon

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