Kite Wars Ultimate Tournament – Capítulo 14: Torneo (Parte 3)

-¡Maldita sea! -gritó Jack mientras trataba de relajarse en el frío de la noche afuera del hotel donde los participantes del Ultimate Tournament se hospedaban. -¿Cómo pudo un mocoso como ese ganarme a mí, el campeón americano?

Jack estaba muy molesto y avergonzado por los terribles resultados de su duelo apenas unas horas antes. Estaba que la rabia destilaba por todos sus poros, aunque el frío de la noche impidiera que la gente que pasaba por ahí lo notara. No pasaba ni un segundo sin que maldijera a Hayato Asano por hacerle pasar tal vergüenza frente al público.

Pero su rabia también contenía una frustración enorme, nunca se hubiera esperado que los participantes japoneses tuvieran más nivel que él, incluso un novato como Hayato. Pero no quería admitirlo. No señor, esto era una conspiración en su contra.

-Veo que estás molesto por algo o por alguien. -respondió una voz de mujer que se colocaba atrás de él.

Jack volteó y vio a una mujer de traje negro, y a su lado unos dos sujetos que no parecían tan imponentes como ella.

-Tú eres… ¿Ei del Marumaru Team? -preguntó Jack.

-Así es. -respondió aquella mujer, llamada Ei. -Mi jefe quiere verte, estoy seguro de que él te puede ayudar con ese “problema”.

Jack no entendía a qué se refería esa mujer, pero pensó que sería buena idea ir y ver de qué se trataba todo este asunto. Después de caminar por diferentes calles de la ciudad, en medio de la noche, se extrañó al ver que habían llegado a las oficinas de Kite Incorporated.

-¿Por qué estamos aquí? -preguntó Jack totalmente extrañado, pero Ei le hizo un ademán de que guardaran silencio.

Los cuatro sujetos entraron a la sede principal de la compañía, el guardia de seguridad apenas vio la credencial que enseñó Ei los dejó pasar. Así, fueron directo a la oficina del presidente de la corporación, Shunsuke Maeda.

-¿Qué hacemos aquí? -preguntó Jack nuevamente.

Ei abrió la puerta, y dejando que Jack entrara primero y luego los otros tres, una figura que se encontraba del otro lado del escritorio encendió la lámpara de su oficina dejándose ver.

-Bienvenido, Jack Morrison. -dijo aquel sujeto, mirando a Jack y sonriéndole macabramente. -Dime, ¿qué puedo hacer por ti?

-Usted no es el director de Kite Incorportated. -dijo Jack algo asustado.

En efecto, no era el director de la compañía, sino un sujeto del que no se había hablado en varios capítulos, era Haruto Maruyama, el presidente de la ya extinta Maruyama Electronics Inc.

-Ten… Ten más respeto por el señor Maruyama. -dijo una voz temblorosa a su lado. Él sí era el director de Kite Inc., Shunsuke Maeda.

Parecía una ironía que el presidente de la compañía no fuera la figura más imponente en esa reunión, sino alguien más. Era como si Maruyama fuese el verdadero líder de la compañía, y Maeda solo la cara bonita que trataba de engañar al resto del público.

-¡Y ustedes bola de tarados, ¿cómo se atrevieron a arruinar el tablero equivocado?! -gritó Maruyama enojado.

-¡Jefe, le juro que intervinimos el tablero A como nos dijo! -trató de explicarse Ei.

-¡El tablero que se rompió fue el B, no el A! -gritó de nuevo Maruyama. -¿Cómo se explican eso?

-¡Jefe! -respondió Bi. -¡El tablero B no lo tocamos para nada!

-¿De qué se trata todo esto? -preguntó nuevamente Jack, esperando que en algún momento respondieran sus preguntas.

-Una disculpa, Jack. -dijo Maruyama. -Maeda, sírvele una bebida fría.

-Sí, señor. -dijo Maeda contestándole con una reverencia.

-Mira, Jack. -dijo nuevamente Maruyama. -Tanto Maeda como yo tenemos algo en común, odiamos los cometas, odiamos el sistema de cometas, odiamos el Ultimate Tournament y odiamos a Kite Inc. Pero hay un trío de niños que han estado causándome problemas, creo que los conoces bien, te enfrentaste a uno de ellos.

-No me lo recuerde… -dijo Jack algo apenado.

-Ese equipo, los “Sun Kiters”, ¿verdad? -preguntó Maeda.

-Exactamente. -dijo Maruyama. -Por eso metí a mi equipo de confianza, pero les cambié el nombre para que solo esos chicos sospecharan. Solo que hay una desventaja, en el Ultimate Tournament no me dejan usar los aditamentos prohibidos: Kite Cores que hacen “overclock” al sistema, tásers, etcétera. Por eso les di la orden a esta bola de descerebrados que intervinieran el tablero A, que es donde casualmente están los “Sun Kiters”.

-Espere, ¿está diciendo que tratan de sabotear el Ultimate Tournament? -preguntó Jack bastante confundido.

-Bueno… Esa es solo la primera parte del plan. -respondió Maruyama. -Esa es solo la fachada, de hecho, el principal objetivo es apagar todo el sistema de cometas a nivel mundial para que nunca más vuelvan a existir, pero si hago que el mundo se enfoque en lo que sucederá en el Ultimate Tournament, entonces nadie prestará atención a lo que pase detrás.

-Pero… -respondió Jack. -Eso es cruel.

-¿No te gustaría vengarte de ese chico Hayato y sabotear todos sus intentos de seguir participando en el Ultimate Tournament?

-No le mentiré, quiero quitarme esa vergüenza. -gritó Jack. -Pero ¿Romper el sistema de cometas? Eso es mucho hasta para mí.

-Puedo pagarte muy bien si lo intentas. -le dijo Maruyama. -Es solo cuestión de sabotear algunas cosillas del Ultimate Tournament y así evitar que pongan la mira sobre los verdaderos motivos. Créeme, no necesitarás preocuparte en tu vida del dinero si me ayudas.

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El doctor Ichihara estaba apoyado sobre un barandal que dividía la calle de un pequeño arroyo que cruzaba la ciudad. No lograba dormir después de lo que había visto en la última revisión, que incluso le dio una ligera bocanada a su cigarrillo, un hábito que había dejado años atrás.

-Creí haber escuchado que dejaría de fumar si lo sacaba de aquella prisión. -respondió una voz de hombre detrás de él.

-Recuerdas muy bien aquel día. -respondió el doctor Ichihara, mientras sacaba de sus bolsillos un encendedor y la cajetilla y se la ofrecía a su amigo. -¿Quieres?

-Solo porque usted me lo ofrece, ya llevaba meses sin fumar. -respondió aquella figura, cuando se acercó un poco más para tomar el cigarrillo, la luz de la calle lo iluminó, siendo Ryuusei aquel sujeto.

Allí estaban aquellos dos hombres, viejos compañeros de desgracias, reunidos sin siquiera mencionar palabra alguna, pero como si con eso se hubieran dicho todo.

-Sabotearon el tablero A del Estadio Principal. -le dijo Ichihara. -Casualmente el tablero que usaron Hayato y Ai el día de hoy; y el que le tocará a Kaito el día de mañana.

-¿Quiere decir que alguien quiere expulsar a los “Sun Kiters” de la competencia? -preguntó Ryuusei.

-Exacto. -respondió Ichihara. -Maeda, el presidente de Kite Inc., siempre ha sido un poco desatendido del tema, pero por alguna extraña razón en esta ocasión pareciera querer todos los detalles de la planeación del evento.

-¿Cómo así?

-Quiere saber todo lo que hacemos, lo que no hacemos… Es como si fuera una especie de empleado al que se le dieron órdenes y las quisiera corroborar hasta tres veces.

-¿Eso ya lo sabe Kaito?

-No, no quiero preocuparlo más. -respondió Ichihara. -Ya está bastante alterado con lo de la ceremonia de inauguración, además ya debió darse cuenta de que el Marumaru Team son los esbirros de Maruyama. Debemos asegurar que el Ultimate Tournament transcurra sin muchas interrupciones. Ryuusei, tú que estás más cerca de mi hijo, te pido que no dejes que le hagan daño. El objetivo de Maruyama ahora es él.

-Señor… Ahora mismo estoy en la Kite Shop, no puedo dejar el trabajo. Pero créame que haré todo lo posible para proteger a su hijo y a sus amigos.

-Y yo que pensaba que podría relajarme y pasar más tiempo con mi familia…

-Usted nunca va a descansar. -le contestó Ryuusei. -Esa ha sido su vida desde hace casi dos décadas.

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-¡Señoras y señores! -gritó Nito. -¡Es momento de iniciar el tercer duelo de la ronda preliminar! ¡Este duelo será entre el chico de los “Sun Kiters”, Kaito Ichihara, y la jefa de los “Amazon Kiters”, Sayaka Kobayashi!

En ese momento el público aplaudió, pero existía una extraña conmoción entre las gradas. No veían a ninguno de ellos en la arena.

-¡El jefe de investigación de Kite Inc., Kenta Ichihara, solicitó que los participantes de este y los próximos duelos participen usando sus celulares en la explanada del Estadio Principal! ¡Por supuesto, ambos participantes aceptaron sin ninguna objeción! -gritó Nito. -¡Pero no se preocupen, ustedes podrán seguir el duelo desde las pantallas que se encuentran en el techo del estadio!

-Maldita sea… -se dijo a sí mismo Jack al ver que su plan había fallado miserablemente.

-Como les decía, -respondió Nito con la efusividad de siempre. -¡si están listos, es momento de pelear! Coloquen sus cometas en el suelo, en el lugar designado para ello, y comiencen… ¡YA!

-Ni creas que, porque conoces a Karen, tendré piedad contigo. -respondió Sayaka.

-No esperaba nada de eso. -respondió Kaito. -He llegado hasta aquí por mis propios méritos, y nadie me hará dudar de ello.

En ese momento, Kaito comenzó a atacar en repetidas ocasiones el cometa de Sayaka. Esta trataba de buscar algún hueco y confrontar los golpes, pero Kaito era más rápido. Sayaka debía pensar y rápido cómo librarse de Kaito. Y fue allí donde le vino una pequeña revelación.

-Si su estrategia es el ataque, entonces debo poner resistencia. -pensó.

Sayaka puso su cometa en posición vertical, muy poco acostumbrado a lo normal que debería ser en posición horizontal, y comenzó a recibir uno tras otro los ataques de Kaito. “Puedo ser un tanque si así lo desea este niño”, pensó, “solo necesito cansarlo para finalmente atacar”.

-Sayaka, -dijo Kaito viendo sus intenciones. -lamento decirte que eso no funcionará.

-¿Qué? -preguntó Sayaka muy sorprendida.

-Hayato me comentó que esa cubierta que utilizas es muy sensible a resonar por todo el cometa. -respondió Kaito. -Eso significa que con cada golpe que te doy, estoy provocando daños internos a tu cometa hasta un 40% más rápido que con una cubierta tanque normal.

-¡Imposible! -gritó Sayaka al observar su celular, cambiar a las estadísticas de daños internos y revisar que Kaito precisamente tenía razón.

-¿Cómo supiste eso, Hayato? -preguntó Ai sorprendida.

-Simple y llana observación. -respondió Hayato alzando el pecho. -No me es posible creer que ni la misma Sayaka se hubiera percatado de ese detalle. Es una cubierta tipo “tanque corto”, no un “tanque de larga duración”, para ese tipo de cubiertas lo mejor es darle la vuelta al oponente.

-Rayos… -dijo Sayaka un tanto asustada.

Y era de asustarse: Si seguía soportando el daño de Kaito, llegaría un momento en el que el daño fuera tanto que no podría continuar. Pero tampoco podía atacar, el daño era tanto que un golpe muy fuerte con esa cubierta provocaría el mismo daño. No había escapatoria. Pero Sayaka no se dejaría intimidar por ello, así que tomó el camino más arriesgado: atacar directamente. Logró ver un espacio por el que podía salir y así lo hizo, pero notó que el giro hacia la derecha tenía menos fuerza que el giro a la izquierda que podía realizar.

-Maldición… -se dijo a sí misma Sayaka, el impacto de los golpes de Kaito se resentía.

Apenas Sayaka se libró de Kaito, este último logró seguirla por el flanco más débil y le asestó un impacto certero al alerón derecho, tanto que no pudo mantener el equilibrio, cayendo el cometa de Sayaka hacia el suelo sin posibilidades de volver a alzar el vuelo.

Todos los espectadores quedaron sorprendidos, a tal grado que ni siquiera pronunciaron palabra alguna hasta que Nito interrumpió tal silencio incómodo.

-¡E-E-El cometa de Sayaka no puede continuar, Kaito Ichihara es el ganador! ¡Esto es increíble, el grupo del que menos esperábamos alguna sorpresa, los “Sun Kiters”, es el primero en cruzar hacia los cuartos de final con todos sus miembros!

-¡Bravo, Kaito! -gritó Ai al ver que su amigo había pasado a los cuartos de final.

Poco a poco, el resto del público comenzó a aplaudir, a gritas y a saltar de alegría de manera gradual.

-¡Así se hace, Kaito! -gritó el doctor Ichihara llevando pancartas y silbatos apoyando a su hijo.

-¿Y usted desde cuándo está aquí? -preguntó Hayato.

-¿Qué opinas, Karen? -preguntó Ai al ver a su amiga pensando en lo que había visto.

-Debo reconocer que Sayaka cometió un error de principiante imperceptible a simple vista. -respondió Karen. -Hubiera preferido que Sayaka pasara a los cuartos de final, pero me alegra que Kaito haya cumplido su objetivo.

Kaito había reivindicado su derecho a estar en el Ultimate Tournament, al igual que el resto de sus amigos. Pero la felicidad se iría al poco tiempo cuando varios reflectores cayeron de la nada hacia la arena, provocando el pánico entre los espectadores.

-Sabía que algo así harían. -se dijo a sí mismo el doctor Ichihara. -¡Todos diríjanse con calma hacia la salida! ¡Que no cunda el pánico, solo vayan hacia la salida de forma ordenada sin gritar ni empujar ni correr!

Kaito y Sayaka se sorprendieron a ver cómo la gente salía del Estadio Principal con dirección a la explanada.

-¿Habrán venido a vernos? -preguntó Kaito.

-No lo creo. -respondió Sayaka. -Lo más probable es que haya pasado algo adentro. ¡Karen! ¿Qué pasó allá?

Karen era de las primeras personas en salir y, apenas lo hizo, fue corriendo hacia donde se encontraban Kaito y Sayaka.

-Varios reflectores de la arena se desprendieron y se cayeron. -respondió.

-¿Qué? -preguntó Kaito preocupado. -¿Hay alguien herido? ¿Y mi papá?

-Por fortuna nadie salió herido. -dijo Karen. -Tu padre está ayudando a que la gente salga del lugar de forma ordenada. Será mejor que nos quedemos aquí hasta que nos digan que es seguro el Estadio.

-¿Podrían suspender el Ultimate Tournament? -preguntó Sayaka preocupada.

-No lo sé. -respondió Elena, quien iba detrás de Karen. -Pero es posible que sea así.

Ryuusei, Ai y Hayato salían del Estadio Principal y se dirigían a donde se encontraban los demás.

-¡Kaito! -gritó Ryuusei. -¡Me alegra saber que estás bien!

-¿Qué está pasando aquí? -preguntó Kaito.

-Al parecer alguien cortó los alambres que sostenían los reflectores. -respondió Hayato.

-Lo sabía… -respondió Ryuusei en voz baja.

-¿Sabías qué? -preguntó Ai.

-No le digan al doctor Ichihara que les hablé sobre todo esto, pues es un secreto. -dijo Ryuusei. -Pero al parecer alguien quiere sabotear el Ultimate Tournament, los objetivos son ustedes, los “Sun Kiters” y en especial tú, Kaito.

-¿Pero cómo? -gritó Kaito asustado.

Gargadon

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