Kite Wars Comet AR – Capítulo 2: Ram

Comet AR tiene un sistema inteligente respaldado por un sistema humano, el cual permite vigilar cualquier especie de comportamiento ilegal en el entorno virtual. Esto permite que niños, jóvenes y adultos puedan caminar por todo Comet AR sin preocuparse de ver o involucrarse en algún delito. Sin embargo, los Jinetes del Apocalipsis han cometido sabotajes, robos y estafas hacia los jugadores. ¿Qué es lo que les ha permitido hacer este tipo de delitos sin encender el radar del sistema de vigilancia del entorno?

Masato se había encontrado a una extraña criatura con forma de perro proveniente del mundo virtual de Comet AR, pero no tuvo tiempo siquiera de asimilar lo que estaba pasando cuando vio en acción con sus propios ojos a uno de los Jinetes del Apocalipsis, Guerra. Pero lo que le intrigaba a Masato en realidad era la figura de aquel Jinete. Era como si lo hubiera visto en algún otro lado, pero no lograba encontrar en dónde.

-A ver… -dijo Nanami observando el celular de Masato. -¿Estás diciendo que huyes de esos Jinetes del Apocalipsis?

-Sí… -respondió una voz en el celular de Masato. -Por favor, no me entreguen con ellos, son sádicos.

-Sigo sin entender por qué te tenían. -le dijo Masato. -¿Y por qué te escondes en mi celular?

-No puedo materializarme en el mundo real. -le respondió. -Vivir en Comet AR me pone en riesgo, al menos pude refugiarme en tu celular.

-Pero no me has dicho por qué te buscan esos tipos…

-Es que… la verdad no lo sé… -le contestó Ram. -Lo único que recuerdo es que el Gran Jefe me tenía encerrado en una jaula donde el Jinete de la Guerra me conectaba cosas y me pinchaba con agujas.

-¿El Gran Jefe? -preguntó Nanami. -¿Quién es ese Gran Jefe?

-Es el jefe de los Jinetes. -le respondió Ram. -Es quien les dice qué hacer y cómo actuar.

Masato se levantó de su asiento, tratando de entender lo que estaba pasando.

-Es que… no puedo… -respondió casi de inmediato. -¿En qué lío estamos metidos? ¿Por qué tenemos que involucrarnos con esos sujetos? Es decir, Hisoka me cae mal, pero no puedo creer que les hayan saboteado su entrada.

-Pues yo tampoco sé qué decir… -respondió Nanami. -¿Por qué entré a ese mundo? Ni siquiera tengo una cuenta en Comet AR.

-Seguramente se debió a que me tocaste el hombro cuando ocurrió ese fenómeno. -le dijo Masato. -Pero es extraño que el Jinete de la Guerra estuviera aquí, justo en el gimnasio de la escuela.

-¿Qué quieres decir?

-Creo que el Jinete de la Guerra es alguien de esta escuela. Solo así me explicaría que estuviera en el gimnasio.

-Los Jinetes del Apocalipsis pueden estar en cualquier lado. -le contestó otro chico que se asomaba por la puerta del salón donde discutían Masato y Nanami, su semblante era sombrío y un tanto serio. -Por cierto, si van a hablar de los Jinetes del Apocalipsis y del Sujeto 001, sería mejor que buscaran un refugio diferente a este, puede haber pájaros en el alambre y no les va a gustar.

Masato y Nanami se quedaron asombrados y asustados al escuchar a aquel chico.

-¡Tú eres el Jinete de la Guerra! -gritó Masato.

-No soy ningún Jinete. -respondió ese chico. -Yo estaba a tu lado cuando ocurrió el sabotaje al equipo de Kite Wars de la escuela.

-Es verdad… -dijo Nanami. -Te recuerdo bien, eres Takuma Seki del 2-B.

-¿Entonces cómo sabes del Sujeto 001? -preguntó Masato. -Solo así lo llaman los Jinetes del Apocalipsis.

-Los estoy cazando. -respondió Takuma. -Pero son escurridizos y huyen con facilidad.

-¿Por qué los cazas?

-No pienso revelar mis motivos a otras personas. -contestó Takuma. -Ahora entrégame al Sujeto 001.

-¡No lo haré! -gritó Masato. -Ni pienses que te lo voy a dar.

-Entonces prepárate porque los Jinetes del Apocalipsis irán detrás de ti. -respondió Takuma. -Y por lo que sé, el Sujeto 001 es una parte importante en sus planes para la dominación de Comet AR.

-¿Dominación de Comet AR? -preguntó Nanami.

Acto seguido, Takuma salió del salón, e inmediatamente entrando uno de los profesores. Parecía ser de estatura mediana y un poco relleno.

-Profesor Tanaka. -respondió Nanami.

-¿No deberían estar ya en sus casas? -preguntó el profesor Tanaka. -La hora de las actividades ya terminó, y tú, Masato, no estás en ningún club.

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-Gracias por resguardarme, Masato Hasegawa. -respondió Ram.

-Deja de llamarme por mi nombre completo. -respondió Masato.

Masato y Nanami se habían separado para ir cada uno a sus casas. Masato y Ram se fueron juntos, aunque estaba un poco retirado para llegar a su casa.

-Lo siento, es que en la base de datos de Comet AR tienes ese nombre. ¿Cómo te digo? ¿Jugador 45823?

-¿Sabes qué? Olvídalo. -le contestó Masato. -Llámame como más te guste, pero no lo hagas aquí en público, ¿qué tal si los Jinetes del Apocalipsis están por aquí? Podría ser cualquiera de los que están en la calle.

-De acuerdo… -respondió Ram ante ese regaño como si fuera un perrito.

-¿Por qué eres así de sumiso? -preguntó Masato.

-Siento que todos quieren algo de mí, que no valgo más que para lo que me estudian. -respondió Ram.

-Supongo que todos nos sentimos así en alguna ocasión… -le dijo Masato bajando la mirada y terminando la conversación hasta llegar a casa.

En la casa Hasegawa, Masato llegó y vio a sus padres poniendo la mesa para cenar.

-Bienvenido, Masato. -dijo su madre. -¿Cómo te fue en tu primer día de clases?

-Bien, supongo… -respondió Masato tratando de no recordar lo que había pasado.

-¿Supones? -preguntó su padre. -¿Acaso volviste a molestar a algún compañero tuyo?

-Claro que no. -contestó Masato molesto.

-¡No nos mientas! -gritó su padre. -¡Dinos la verdad!

-¿Saben qué? Ya me cansé de esto. -respondió Masato molesto. -¡Mejor me voy a mi habitación!

Acto seguido, Masato tomó las escaleras y se encerró en su habitación ante la incredulidad de sus padres.

-¿Por qué hiciste eso, Masato Hasegawa? -preguntó Ram al ver lo que estaba pasando.

-¿Tú también te vas a poner de su parte? -preguntó Masato. -Entonces mejor vete.

-Pero…

-Largo, quiero estar solo. -gritó Masato mientras se acomodaba en su cama.

-Bueno… -respondió Ram con un tono de tristeza y decepción. -Supongo que me equivoqué contigo, Masato Hasegawa.

En ese instante, la pantalla de su celular se apagó y no se volvió a escuchar la voz de Ram.

-Que se largue… -murmuró Masato mientras se acomodaba para tomar una ligera siesta. -Mejor se lo hubiera quedado ese Takuma.

Masato cayó en un profundo sueño, uno extraño, en el que se sentía parte de Comet AR. Ya conocía ese mundo, pero por alguna extraña razón, todo le parecía más alto de lo normal. Se encontraba en una calle de la ciudad, pero en el mundo de Comet AR estaba totalmente desierto. Al llegar a lo que creía ser un aparador de un centro comercial, se dio cuenta de que tenía el cuerpo de Ram.

-¡Así que ahí estabas! -gritó una voz a lo lejos. Masato/Ram volteó a ver y se dio cuenta de que había cuatro figuras sombrías, las cuales identificó como los Jinetes del Apocalipsis. Masato/Ram sintió la necesidad de correr, pero uno de los cometas de los Jinetes lo rodeó con un aditamento ilegal: una cuerda.

-¡Finalmente lo tenemos! -dijo una de esas figuras.

En eso, todo el universo de Comet AR parecía desaparecer, estando en una especie de oscuridad en la que solo estaban él y los Jinetes, pero de repente apareció una figura frente a él. Era él mismo, su propio cuerpo.

Masato/Ram sintió la necesidad de pedirle ayuda, sin embargo la figura borrosa de Masato que estaba frente a él solo dijo un “Llévenselo, es una carga”.

Eso fue el final del sueño de Masato, quien despertó totalmente agitado. Realmente había sido un grosero con el pobre Ram, de quien no sabía nada, de quien ni él mismo sabía nada, pero que sentía una extraña necesidad de proteger y cuidar.

-Tal vez… fui duro con él… -respondió Masato, levantándose al instante de su cama y buscando su celular para hablar con él. -¿Ram? ¿Estás ahí?

Pero no respondió. Masato estaba preocupado, por un instante quería creer que Ram estaría bien, pero por otro lado, algo lo inquietaba.

-¡No puedo más! -gritó. -Necesito ir a buscarlo.

Así que tomó su celular y se adentró en la realidad alterna de Comet AR. Se encontraba en su misma casa, salió de su habitación y llegó a la sala vacía de la casa. No había nadie en ella, sus padres estaban en el mundo real. Abrió la puerta de la casa y salió corriendo de ella tratando de buscar a Ram. Las calles estaban desoladas, casi no había nadie cerca.

-¡Ram! -gritaba Masato en las calles tratando de llamar la atención de aquel perro virtual.

“Es inútil”, se dijo a sí mismo cuando llegó a un parque cercano. Estaba abandonado, no había ningún jugador de Comet AR en él. No había cambiado dicho lugar desde el año pasado que tuvo que irse. Pero tenía una corazonada, un lugar donde recordaba que era fácil esconderse. Un ligero domo que se asomaba a mitad del parque.

-¡Ahí estás! -gritó Masato tratando de sorprender a quien estuviera ahí.

Y ahí estaba Ram, escondido en una de las esquinas de ese domo. Del susto se hizo una especie de bolita, esperando que no fuera alguno de los Jinetes o el Gran Jefe quien lo estuviera buscando.

-¡No me lleven, no…! -gritó Ram asustado antes de ver quién estaba frente a él. -¿Masato? ¿Qué haces aquí?

-Solo… solo quería pedirte perdón por la manera en que te traté antes. Es difícil explicar lo que pasó en casa, solo… no me gusta que me juzguen a la ligera.

-¿Juzgar? ¿Qué es juzgar?

-¿Cómo te lo explico…? Es… -decía Masato tratando de buscar las palabras adecuadas. -Es como cuando te culpan de algo antes de tiempo. Verás, mis padres tienen razón de desconfiar de mí…

Masato le relató a Ram los motivos por los que estuvo un año fuera de su ciudad natal y la razón por la que sus padres a veces reaccionaban de esa forma.

-Pero por alguna razón siento que no eres tal cual te describes. -respondió Ram. -Eres sincero, abierto y defiendes a los débiles. Por alguna razón sentía que debía estar a tu lado para sentirme seguro, y me siento así cuando estoy contigo.

-Es la primera vez que alguien me dice así. Y dime, ¿recuerdas algo de ti?

-Bueno… solo recuerdo que el Gran Jefe me sacó de una habitación, por alguna razón desconfiaba de él y me escapé… Fueron muchos años de vagar por Comet AR hasta que el Jinete de la Guerra me atrapó y era horrible. Aproveché un descuido del Jinete de la Conquista para escapar y…

-¿Y no recuerdas por qué estabas ahí con ellos o por qué te buscaban? Tal vez podríamos ayudarte a regresar a tu hogar.

-No recuerdo si tengo un hogar. -respondió Ram bajando la cabeza. -Los Jinetes solo decían que me necesitaban para reformar Comet AR, pero nunca entendí por qué.

-Ay, casi se me salen las lágrimas de tu discurso, Sujeto 001. -dijo una voz con una tristeza fingida que se encontraba fuera del domo. -Ahora entrégamelo, Masato Hasegawa.

-¿Cómo sabes mi nombre? -preguntó Masato asombrado volteando a ver quién lo llamaba por su nombre completo.

Frente a él se encontraba el Jinete de la Conquista, quien tragó saliva y cambió su cara a una de preocupación al escuchar la pregunta de Masato.

-¡Solo lo sé porque sí! -gritó el Jinete de la Conquista tratando de desviar la atención de Masato de ese detalle. -¡Ahora entrégame al Sujeto 001 y nadie saldrá lastimado!

-A excepción del Sujeto 001, claro está. -respondió un sujeto detrás del Jinete de la Conquista, era el Jinete de la Guerra. -A ese podemos conectarlo a aparatos, inyectarle cosas, lo que sea, para saber qué es en realidad.

-¿Qué haces aquí? -gritó Conquista molesto al ver a uno de sus compañeros ahí.

-Venía a ver cómo resolvías el problema que tú mismo provocaste. -dijo Guerra, mientras se acomodaba en una de las bancas del parque y abría una bolsa de papas fritas. -Ahora, en acción, quiero disfrutar de una buena película.

-Estúpidos mocosos, se creen más sabios que un adulto… -murmuró en voz baja Conquista, solo para gritar. -¿Por qué defiendes al Sujeto 001?

-No lo sé, ni me importa. -respondió Masato. -No sé de dónde proviene, ni por qué lo buscan, solo sé que está en problemas y que haré lo posible para ayudarlo.

Masato sacó su cometa y le dijo en tono provocativo al Jinete de la Conquista:

-Si quieres a Ram, entonces tendrás que pelear por él.

-¡Como tú digas!

Masato y Conquista se enfrentaron entonces a un duelo de cometas, en el que Conquista remontaba los aires sin problemas. Su estilo de pelea era certero y cruel a la vez, Cada movimiento que Masato realizaba, Conquista ya lo sabía y tenía una manera de atacarlo. Masato estaba aterrado, nunca antes se había enfrentado a un Kiter de esa forma. Entonces recordó el domo. “Necesito usar el domo a mi favor”, pensó. Por lo que trató de esquivar cada movimiento de Conquista y se dirigió al domo, entró por una de las rendijas, lo que hizo desesperar un poco a Conquista. Masato ideó un ligero plan, se metió por una de las rendijas del domo para poder salir por otra de ellas. Al tener tantas rendijas, Conquista no sabría por dónde saldría. En un instante, Conquista y Masato tenían a sus cometas dentro del domo. Cuando Conquista creyó que tenía a Masato, este tomó otro atajo, haciendo que Conquista no pudiera detener su cometa estrellándose en una de las paredes del domo, haciendo que la pelea se terminara de inmediato.

-¡Entrégame al Sujeto 001! -gritó Conquista furioso al ver su derrota.

-Hicimos una promesa de hombres. -dijo Masato. -Perdiste, no te llevas a Ram.

-Bien, pero una de estas te descuidarás. -dijo Conquista desapareciendo en el acto.

-Eres un buen Kiter. -respondió Guerra mientras hacía bolita la bolsa de papas y la tiraba al cesto de basura. -Uno de los mejores que he visto en mi vida. Pero te diré algo: Ten cuidado, porque los Jinetes del Apocalipsis podríamos estar más cerca de lo que crees. Decidiste retarnos y es hora de enfrentar las consecuencias.

Apenas mencionó eso, Guerra desapareció de la misma forma que lo hizo Conquista.

-¡Gracias por defenderme, Masato Hasegawa! -gritó Ram muy feliz.

-Solo llámame Masato. -dijo Masato.

-Está bien, Masato Ha… digo, Masato. -corrigió Ram. -¿Qué vas a hacer ahora?

-Supongo que debemos regresar a casa, mis papás deben estar preguntándose cuándo bajaré a cenar. No quisiera que se llevaran la sorpresa de que no estoy en casa.

-Y no importa lo que fuiste en el pasado, me demostraste que eres una persona diferente a la que todos dicen que eras, y eso es lo que importa hoy y ahora.

-Creo que te subestimé, Ram. -dijo Masato mientras se enfilaba a su casa. -Y no me importa enfrentarme a quien sea con tal de defender a un inocente.

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-¿Cómo pudiste perder contra un mocoso? -gritó aquella figura sombría de la oficina central.

-Lo siento, Gran Jefe, me descuidé y… -Conquista trataba de excusarse de lo que había pasado en el parque.

-¡Nada de descuidos! -gritó otra vez esa figura, que resultó ser el Gran Jefe. -¡Por tu descuido la investigación que teníamos del Sujeto 001 están perdidas! ¡Y tú eres el único responsable!

Conquista no dijo nada, no quería enfrentarse más a la furia del Gran Jefe.

-Ahora vete, espero que la próxima vez puedas hacer mejor las cosas.

Conquista salió de la oficina, cerró la puerta y en el pasillo se encontró a Guerra.

-Creo que ya tenemos al primero que se irá de la Organización. -dijo Guerra en un tono burlón.

-¿Sigues burlándote de un adulto?

-Sigo burlándome de un incompetente y un idiota.

-¿Por qué me dices idiota?

-Porque ambos estamos en la misma escuela, pero eres tan tonto que no te has dado cuenta de quién soy yo. Por mi parte, ya sé quién eres tú, y eso me da más ventaja, porque puedo usarte a mi gusto.

Conquista no dijo nada, pero en su interior ardía de rabia. “Ya verás cuando sepa quién eres”, pensaba. Pero ahora solo quería dormir.

Continuará…

Gargadon

Gargadon

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